Es indiscutible que Real Madrid y F.C Barcelona han contado
con las dos mejores plantillas de Europa durante el último lustro. El mero
hecho de contar con la MSN o la BBC te hace elevar la calidad del plantel por
encima de la gran mayoría de equipos que disputan la UCL. El tercero en
discordia, Bayern de Múnich, ha seguido llegando a semifinales de Champions por
tres cosas: Guardiola, tener un campeonato de liga poco competitivo y el fondo
de armario. Me interesa esta última, y es que sin ella no se explica que un
equipo a menudo sin Robben y Ribéry (sus dos jugadores más dominantes durante
muchos años) se plante una y otra vez entre los cuatro mejores de Europa. Dicho
esto a mí me parece que el Atlético ha ocupado el lugar de los bávaros en el pódium
de la calidad individual, pero ese es otro tema.
Si ninguno de los dos mejores equipos del mundo no han
ganado dos Champions seguidas es justo por la falta de recursos en el banquillo.
El croata Mateo Kovacic y el portugués André Gomes llegaron a sendos equipos
para solucionar justo esto.
Kovacic llega a un equipo que había dominado de forma
abrumadora durante los primeros meses de la campaña anterior (2014-2015) pero
que a partir de enero cayó estrepitosamente por el cansancio de Kroos y la
lesión de Modric, que dejaban un Real partido en dos. El Madrid fichó un
jugador por línea, pero la que más refuerzo necesitaba era la medular, y por
ello se recuperó a Casemiro junto al fichaje de Mateo.
Un caso similar en cuanto a la falta de banca vivió el Barça
la temporada pasada. Después de un mes de diciembre demencial de Neymar en
ausencia de Messi por lesión, parecía que a la vuelta de D10S los de la ciudad
condal se iban a llevar el triplete de calle. Al final, como todos sabemos, no
fue así. La vuelta de Leo lo complicó todo, Ney desapareció del campo -todo lo
que puede desaparecer una estrella de su calibre- y el equipo con dinámica de
volcar su juego a la izquierda se descompuso. El problema principal era que si
el planteamiento inicial fallaba era muy difícil cambiarlo desde el banquillo
porque ninguna de las piezas allí presentes podían mejorar el juego culé.
Finalmente se ganó la liga porque así lo quiso Suárez y la copa porque así lo
deseo Andrés Iniesta –cuyo año natural 2016 me parece el más regular y completo
de su carrera-.
En estas se encuentran Mateo y André, a priori los dos
fichajes de mayor calidad de sus equipos el año que fueron adquiridos, pero
¿Qué se esperaba de ellos? ¿Qué han aportado que dé una diferencia cualitativa
a ambas plantillas?
Supongo que del croata se esperaba un trabajo de despliegue
físico similar al de Di María en 2014. Kovacic impediría una ruptura tan
abrupta entre la medular y los de arriba gracias a su capacidad de ida y vuelta
y a poder ocupar un espacio intermedio entre ambas líneas en la presión. Sin
embargo, en ataque no se me ocurre qué planes tenía Benítez para él, ya que su
mayor virtud, la conducción la solapaba su compatriota Luka Modric. De la
temporada pasada hay pocos ejemplos de lo que Kovacic puede sumar, ya que contó
con muy pocos minutos. Este año por el contrario ha cogido cierto peso en el
equipo en gran parte por las pruebas que se ha visto obligado a hacer Zidane
por la lesión de Casemiro y, posteriormente, la de Modric. Estos últimos meses
nos han dejado ver que Mateo es una cabra loca en defensa, acude a todas las
zonas que le rodean de forma similar a Kanté –un jugador de poco poso táctico-
pero a destiempo y sin la calidad defensiva que atesora el francés. Esa
predisposición a ir siempre a por el balón crea boquetes en el sistema
defensivo merengue y deja desprotegida la frontal a falta de Casemiro. En
ataque deja luces y sombras. El chico es un virtuoso de la conducción a campo
abierto y la llegada a la frontal, pero su poca predisposición táctica –recibe pocos
balones en ataque posicional porque no sabe dónde situarse- y su poca finura
con el pase en espacios cerrados le penalizan mucho en el ataque estático.
Quizás donde más esté rindiendo es al lado de Kross en un 4-2-1-3 con Isco de
mediapunta, ya que tiene muchas menos responsabilidades por la voluntad del malagueño
de moverse por toda la medular pidiendo el balón para plantar al Madrid en el
frente de ataque.
Aunque sean jugadores con virtudes bastante diferentes, sus
casos vienen a ser muy similares. De André se esperaba que desahogase la carga
de minutos de Iniesta y que la estructura culé no sufriese demasiado sin el
manchego en el campo. Gomes no era un jugador habituado a atacar en posicional,
pues sus virtudes, que son la capacidad de girar y batir línea en la medular y
llegar a la frontal o el pico del área con opción de pase o disparo, se
desarrollan mejor con más espacios de los que le permite el Barça en estático
pero menos de los que le permite a la contra –desde que Luis Henrique llegó al
banquillo el contragolpe es un arma más-. Sin embargo, desde el club azulgrana
se ha confiado en una adaptación del portugués a este estilo, pues se intuye
que puede adquirir la capacidad asociativa necesaria para habitar el
mediocampo. El problema es que la lesión de Messi y la más reciente –y relevante
para él- de Iniesta han obligado a que André entre en el esquema demasiado
pronto. La situación que nos encontramos es que Busquets no encuentra a nadie
en la salida en la salida de balón porque Gomes, Arda y Denis Suárez están habituados
a recibir más arriba, por lo que la medular no existe en estas situaciones y el
Barça se precipita a encontrar a Ney o a Leo rápidamente. Dicha tesitura no
está preparada para el actual André Gomes, que solo recibe balones cuando el
equipo logra situarse en campo rival y la MSN no tiene vía libre para atacar el
arco. Ha demostrado que también puede ser un llegador sin balón, pero Rakitic
es uno de los mejores del mundo en esta disciplina y le quita espacio a la
espalda de los mediocampistas rivales.
Sin duda tanto Kovacic como Gomes son dos proyectos de
futbolistas muy interesantes, pero todavía no han dado lo que se espera de
ellos, quizá porque no puedan desempeñar esos papeles o porque les falta para
llegar a ello, el tiempo dirá



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